EL FUTURO DEL DIARIO ES EL PERIÓDICO DEL PASADO

22 de diciembre de 2015 Por tripe

“El futuro del diario es el periódico del pasado.” La declaración hecha por el columnista de Folha de S.Paulo, Leão Serva, en el 10º Congreso Internacional de Periodismo Investigativo, organizado por Abraji dice mucho de la prensa escrita de mañana. En un momento en que el multi-plataforma cambió la forma en que las personas interactúan con la información, la gran pregunta es ¿dónde están los papeles en medio de una sociedad cada vez más dependiente del entorno virtual? ¿Quién da la respuesta es el director del Museo de la Prensa en Washington, Greg Policinsk: “No recuerdo la última vez que el periódico me dijo lo que había pasado, pero recuerdo varias ocasiones en los periódicos me dijeron qué “.

Hay muchas opiniones que predicen el fin del mundo para aquellos que hacen noticia en el papel. Del mismo modo que los libros son, desde hace algún tiempo, “de prestado”, el deber de apocalíptica viene anunciando la terminación de la era de la imprenta durante décadas. Es obvio que la masificación de Internet trajo consigo un nuevo orden de cosas en relación con la producción de contenidos, aunque hay que decir, no todo lo que lee en Internet en forma de noticias tiene un contenido periodístico. Lo que determina la calidad de la noticia es la formación de la periodista y su compromiso social con la profesión y la sociedad. Y lo que hace el impreso a mantener su lugar en este nuevo mundo de la comunicación es exactamente la lucha para preservar la ética del proceso de construcción de noticias. Incluso con una prensa de ala llena de una ola denuncista que margina pautas socialmente relevantes, la mayoría de los periódicos se dedica a tratar de cumplir con su función de hacer contradictoria para enfrentar el poder y para dar visibilidad a los que no tienen.

En un período de incredulidad generalizada en relación con la supervivencia de los periódicos, seguimos creyendo que somos más vivo que nunca. El fin de la hegemonía en la transmisión de información – de hecho, este es uno de los medios democratización de banderas – no es sinónimo de la final de los periódicos. Si bien hay historias ocultas y personas silenciadas, periodismo impreso seguirá existiendo y reinventarse. No sólo para rescatar la memoria de un país, pero sobre todo para garantizar que la empresa es libre de expresarse y para luchar por un proyecto de Brasil más justo y humano.

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Daniela Arbex

Daniela Arbex